Lo único que me dijo fue que no quería despedirse así de mi... Hablaba con el llanto atravesando su alma.
Porque con miedo no se dicen las cosas sino con valentía y seguridad de que pase lo que pase el amor es para siempre.
Sus ojos se llenaron de lágrimas y su cabello bailaba en el viento... Me dio un beso a la orilla del mar, allí donde los besos son para siempre y me fui.
La deje sola viendo la nada, respirando recuerdos, con el corazón un poco más roto.
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