9 mar 2015

El Complejo De Vivir

Le tengo miedo a este mundo, al cambio de las cosas y al abandono.
Miro el cielo como buscando esperanza y el tiempo se me pasa; de qué me valen los sueños si no acabaré de cumplirlos a todos y por qué es que tenemos que soñar… acaso todo lo que nos rodea no basta.
Un día inventamos el amor, nos dimos cuenta de lo insoportable que es estar solo y decidimos mirar al lado para amar a alguien más, paso el tiempo… arrasando con todo como siempre y ahora miramos nuestro interior, amarse uno mismo porque nada es para siempre.
Que estúpida mentira el amor, acomplejado por el paso del tiempo, la evolución, las distancias, los prejuicios… Sin embargo es la mentira mejor contada.
Somos conscientes, vemos y vivimos una realidad y esta es otra de nuestras torturas. Nos amoldamos, nos dan forma, perseguimos metas inventadas por alguien más o que creemos que hemos inventado pero sin poder explicar por qué. Nadie sabe hacia dónde vamos y si así fuere por qué tenemos que ir.
Todo tiene que tener una razón de ser y ese es nuestro infierno, quizás no la tengamos y en ese punto somos mediocres, simplistas o realistas.
Somos seres espirituales, hoy le dicen energía.
No sabemos quiénes somos, hay mil libros para descubrirlo, miles de destinos en donde “nos encontramos a nosotros mismos” y muy poco tiempo para sentir que lo hemos logrado.
En el medio, nos enseñaron que las cosas duelen y si fuera un juego es como perder una partida porque nadie se recupera del dolor; tan solo nos enseñaron a fingir o a aceptarlo y a apropiarse de la emoción que sea… otra estúpida mentira.
La memoria es nuestra maldición, torturadora y traicionera. Estamos condenados a recordar.
Necesitamos dejar una marca, algo distintivo. Nos enseñaron a creer que somos únicos y especiales.
Yo no sé si vale la pena estar vivo, poder cumplir mis sueños no me garantiza que todo esto valga la pena, encontrar al amor de mi vida tampoco o comer todos los días mi plato favorito.
Tampoco deseo la muerte, no la conozco. Me enseñaron que duele, que te arrebata lo que más quieres y que hay que usar negro en esos días.
Somos ridículos, eternos soñadores y enamorados, con recuerdos que nos acomplejaron el resto del viaje, obligándonos a tejer sueños para poder seguir adelante… apresurados porque inventamos el tiempo y presionados porque hay miles, millones como uno mismo haciendo exactamente lo mismo.
En esta hoja no esta la razón de todas estas cosas… quizás ahí este mi condena, vivir y gastar la vida buscando respuestas.
Quizás esto sea tan solo una distracción para no hacerme cargo de todo lo que aún me falta en comparación al resto de los que son como yo. Estoy dando vuelta en círculos y ser consciente lo hace insoportable.
La mayoría de los que conozco no soportan leer estas cosas… de esto no se habla porque nos hicieron creer que hablar de esto es pensar demasiado y eso tampoco esta tan bien.
Entre un café y otro, algunos besos de largas relaciones y viajes esto sigue inmutable en mi mente…


No hay comentarios: